Texto: Deftone

¿Existe la brujería? ¿Existen las brujas? ¿Existe el Sabbat de las brujas?

Un tema que ha generado mucha controversia y que costó la vida a miles de mujeres a lo largo de siglos de ignorancia.

Pues bien, por fin llegó a Netflix la cinta que se llevó cinco premios en la pasada ceremonia de los Goya, Akelarre, dirigida por Pablo Agüero y que nos sitúa en 1609, cuando en el País Vasco, o Euskal Herria, en su idioma original, sufrió la cúspide de juicios por brujería en contra de sus mujeres.

Akelarre nos cuenta la historia de seis jóvenes, Ana (Amaia Aberasturi), su hermana María (Yune Nogueiras) y sus amigas Olaia (Irati Saez de Urabain), Katalin (Garazi Urkola), Maider (Joner Laspiur) y Oneka (Lorea Ibarra), quienes fueron acusadas de brujería y ahora tendrán que responder ante el clero y ante su Señoría Rostegui, quien está empecinado en saber todo sobre el Sabbat, esa ceremonia que hacen las brujas para consagrar su cuerpo y su alma al demonio, es aquí donde comienza la lucha de Ana por liberarse y liberar a sus amigas.

Pablo Agüero se luce en la dirección y qué decir de Amaia Aberasturi, que nos mete en la piel de Ana, en su mente revolucionaria, en su papel de ser un detonante, un símbolo de lucha y una líder.

Cabe resaltar que Akelarre tiene algunos dejos del libro Tratado de brujería vasca: descripción de la inconstancia de los malos ángeles y demonios, del inquisidor francés Pierre Lacre.

La cinta nos deja ver los abusos que sufrían las acusadas de brujería, la opresión y lo podrido que puede llegar a ser el corazón de las personas de fe, la ignorancia y la lucha que desde siempre han realizado las mujeres para sobrevivir en un mundo donde muchas veces sus derechos se han visto pisoteados y su dignidad arrebatada.

Akelarre, el sabbat para lograr la iluminación en la conciencia y movimiento revolucionario de la mujer.

Deja un comentario