Texto: Asaz Melómano

Todo comenzó con el video Heroes, corría la mitad de la década de los 90 y había escuchado en varias ocasiones el nombre de David Bowie, incluso había escuchado varias canciones, pero ninguna hasta ese momento atrajo tanto mi atención, el video con Bowie en primer plano era sencillo, con el mismo vestuario que el álbum homónimo era todo lo que podía verse, sin embargo el peculiar sonido de la guitarra tenía ese sentimiento indescriptible en mi persona, el cual quería escuchar una y otra vez, la adquisición posterior de este álbum fue fortuita, si bien me había gustado, mi juventud aún me pedía cosas más populares y radiales.

Fue en una visita a Mix Up que vi el disco, me enamoré de la portada (como decía con el mismo atuendo del video), vi el precio y me faltaban algunos pesos por lo que decidí tomar otro material, era el recién estrenado álbum de Ely Guerra: “Loto Fire“, Mtv se había encargado de programar hasta la saciedad el video “Tengo Frío“, sobre el cual también había leído una reseña de la realización del mismo en la revista Switch, el texto elaborado por el periodista David Cortés me convenció de adquirir este material, llegando a la caja de la tienda me indicaron que todos los discos tenían descuento por lo que inmediatamente hice cuentas y sí, me alcanzaba para comprar Heroes, feliz llegué a mi casa y escuché más de una ocasión el disco, el cual era el segundo de la trilogía de Berlín (Low, Heroes y Lodger), instrumental en la mitad de las composiciones incluidas, me gustó muchísimo, iniciaba mi viaje al mundo del que llaman el Artista Camaleónico por antonomasia.

Meses después en otra tienda se podía escuchar las sesiones de Bowie en la BBC, era la edición especial la cual incluía un tercer disco grabado en otra época que la idea original del album (68-72). Este box set consistió en sesiones acústicas y con el apogeo de los Unplugged de MTV mi oído estaba acostumbrado a la mayoría de los instrumentos que se utilizaban, con canciones que indudablemente se escuchan de esa época me causo curiosidad y pedí a mi padre me comprara esta genial caja que a la postre se convirtió de mis favoritas.

En ese año se estrenó Hours…, el cual no me convenció por lo que decidí seguir escarbando en los discos de décadas anteriores, compré Low el primero de la mencionada trilogía, el cual era del mismo tenor que Heroes, me atraían bastante las partes instrumentales de estos álbumes, las cuales estaban influenciadas por el Krautrock que estaba de “moda” en esa época, muchos mencionaron que había robado varias ideas del mencionado género lo cual no se puede negar, sin embargo gracias a que era muy diverso en la música que presentaba pudo llegar a mis oídos de forma fácil relativamente, a diferencia de la música de los grupos de dicho género, pocos años después estrenaba Heathen uno de los álbumes que mas había esperado gracias a mi creciente afición a su música, no era nada innovador sin embargo el track inicial que marcaba ya una voz en plena madurez junto con las atmósferas incluidas me volvieron loco, en este LP ya se sentía un aire de melancolía que había iniciado en su disco anterior, solo un año después sale a la luz Reality y hacía notar que no iba a ser el artista “innovador” de años anteriores, tal vez al ser materiales contemporáneos a mi persona, se volvieron en favoritos de su discografía. 

Se vinieron en cascada las compras de casi todo su material: Space Oddity y su folk, The Man Who Sold the World“, Lodger, Lets Dance pop ochentero a ultranza, el considerado su mejro album, el concpetual The Rise and Fall of Ziggy Stardust“, el icónico Aladdin Sane, etc.

Desgraciadamente en el 2004 sufre un paro cardiaco al cual sobrevive, sin embargo -salvo esporádicas ocasiones- ya no se volvió a presentar en vivo, privándome de presenciar un concierto, solo se presentó una ocasión en México en el foro sol, un par de años antes que empezara mi afición por él, ya no se supo prácticamente nada de el durante varios años por lo que fue buena ocasión de por fin revisitar toda su discografía, apreciar sus dotes como actor en un puñado de películas y leer algunas biografías, fue de forma repentina en el 2013 que volvió con The next Day, álbum el cual ya no propone nada innovador pero que hacía felices a millones de seguidores al volver a saber de él, debido a mi periódica exposición de su música en mi hogar, mis padres comenzaron a gustar de su música, siendo frecuentes los videos en incontables partidas de dominó. 

En el año 2016 nos vuelve a sorprender con otro álbum, dada mi felicidad compartí la alegría con mis compañeros de trabajo, los cuales desconocían por completo la existencia de este genial artista, escucharon con atención debido a mi entusiasmo y comentaron que lo escucharían, tres días después, uno de estos compañeros me recibe con la noticia de que Bowie había muerto, ni ellos ni yo lo podíamos creer, sentí mucha tristeza, era tal el gusto que había compartido a las personas cercanas a mi que llegando a casa con mis padres, los cuales sabían de mi dolor únicamente preguntaron si ya sabía a lo cual asentí y guardamos silencio, su leyenda creció aún más y a pesar de su popularidad siempre fue un artista de culto, continuó con su odisea espacial, regreso al planeta al que pertenecía y se convirtió en la estrella negra que en la noches nos recordará siempre su paso por este planeta.


“No hay nada que aprender del éxito, todo se aprende del fracaso”

David Bowie.

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