Texto: Asaz Melómano

Recuerdo que la primera vez que escuché a John Zorn fue en la tienda de música Mixup, tenían puesto el cd de The Satyr’s Play / Cerberus, el cual tenía poco de haberse estrenado, en esa época estaba leyendo la biografía de Miles Davis y se estaba consolidando mi gusto por el Jazz (el cual había comenzado 12 años atrás) y me estaba adentrando poco a poco en música ya no comercial, sino lo que llaman contemporánea, de vanguardia, concreta, etc. Después de quedarme un largo rato en la mencionada tienda, prácticamente escuché el álbum completo, por lo que posteriormente decidí adquirirlo.

No representó en mi ningún parteaguas o algún descubrimiento en ese momento, solo me pareció interesante y ya que estaba empezando la inmersión en la obra de Stockhausen, todo lo que a mi parecer me resultara diferente a lo escuchado, atrajo en mi, mucha atención, meses después en el tianguis del Chopo compré el disco de Painkiller (de la serie del 50 aniversario de John Zorn), este proyecto fue algo que si me voló la cabeza, era algo que en los años de melómano que llevaba hasta ese momento no había escuchado, ni siquiera algo similar en el metal extremo; saxofón, batería, voz y bajo lograban una música muy dinámica y con muchísima energía, ya con este álbum decidí por fin adentrarme en las composiciones de Zorn, no tenía idea de lo que me esperaba.

Ya siendo más asiduas mis asistencias al Chopo comencé a preguntar más sobre otros trabajos de John Zorn, pero no sabía que tenía una inmensa colección de composiciones dividida en varios proyectos, inicié con los más “representativos“, Live at Tonic fue el primero del proyecto Masada, que a palabras del propio artista tiene mucha influencia de Ornette Coleman y música judía, masada representó para mi, ya la ligadura de por vida a sus trabajos, posteriormente llegaría la serie Dreamers, Naked City, los discos The Classic Guide to Strategy, los trabajos de órgano, música para películas, Cobra, música para caricaturas y un largo etcétera imposible catalogar a Zorn en algún estilo de música, no dudo que existan otros artistas con tremenda creatividad y tan prolíficos como él, sin embargo puede que sea el más “popular“, esto con todo y que no promulga con el promover su música a través de las plataformas digitales, lo que lo convierte en un músico de difícil acceso, si buscas en Youtube aparecen un puñado de trabajos, en tiendas de música únicamente encuentras muy pocos álbumes (siempre importados) los cuales no llegan ni a 5 por tienda. 

A mediados de los 90, fundó su propio sello Tzadik para distribuir sus trabajos y de artistas que desde su punto de vista merecen su apoyo, cabe señalar que el arte de cada álbum es minuciosamente escogido así como la temática, lo que lo vuelven aún más interesante, personalmente tuve la fortuna de verlo en vivo en México en el 2015 al lado de Bill Laswell y Dave Lombardo, para mis gustos actuales puedo decir que hasta el momento es el mejor concierto que he presenciado, coincidió con el éxtasis que empezaba a sentir al conocer parte de su gran obra.

Zorn es un artista sin descanso, tuvo un lugar llamado Tonic donde se presentaban principalmente músicos de su sello, éste lugar cerró, en gran parte por las altas rentas de NY y únicamente subsiste con la venta de discos y donaciones, ya que tengo entendido que las entradas se daban de forma íntegra a los músicos, posteriormente abrió The Stone, lugar que hasta la fecha sigue vigente.

Si se desconoce la obra por completo a titulo personal puedo recomendar los siguientes trabajos:

Naked City – Naked City

Masada – Live in Tonic

John Zorn – The Gift

Pankiller – 50th Birthday Celebration Volume 12

John Zorn – At the Gates of Paradise

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