BY: Noah Baumbach

Quiero ese tipo de momento. Es lo que quiero en una relación, lo que
podría explicar por qué estoy soltera… Es algo complicado… ¿Sabes? Es
como cuando estás con alguien y le quieres y él lo sabe, y él te quiere y tú
lo sabes, pero, estás en una fiesta, y están hablando con otras personas, y
se ríen, y brillan, y se miran a través de la gente y sus ojos se encuentran,
pero no porque sean posesivos o sea algo sexual, sino porque ésta es tu
persona en esta vida. Y es divertido y triste, pero solo porque esta vida
terminará, y es ese mundo secreto que existe justo ahí, en público,
imperceptible, que nadie más conoce. Es como eso que dicen de que
existen otras dimensiones, pero no somos capaces de percibirlas. Eso es…
eso es lo que quiero en una relación. O en la vida, supongo. Amor…


¿Cuántas veces te has sentido sin rumbo fijo? ¿Cómo si tú no fueras tú? Hay
momentos en el transcurso de esta cosa llamada vida en donde todos nos hemos perdido, nos encontramos en lo que sea que nos mueva, lo que salta en nuestro corazón y hace sentirnos identificados con lo que llevamos adentro, alma y cuerpo podría decirse, este es uno de los filmes que hace encontrarme con lo que sea que me sienta perdida, para chocar con lo que sea que soy, o eso supongo.


Frances, una chica de 27 años, bailarina de ballet y perdida en sus metas personales, decide dejar a su pareja para seguir viviendo algo que ella cree tener bajo control, junto a su mejor amiga, su sostén y uno de sus grandes amores (Sophie) se mantiene equilibrada, siendo siamesas, como el yin y el yan sobrellevan sus diferencias y al unísono se complementan, sintiendo que todo está bien porque tiene un apoyo incondicional, el inconveniente llega justo después porque Sophie obtiene la oportunidad de vivir en uno de los mejores barrios y así decide emprender su camino para así mismo dejarla a su paso, Frances a la par va perdiendo uno de los sueños que más anhelaba, esto no podría ser peor si no viviera en una de las ciudades más caras del mundo. A lo largo de la trama te vas identificando con ese momento en que no supiste el lugar que ocupabas en el mundo, nuestra protagonista sabe utilizar muy bien la vivacidad pero a la par la muerte paulatina que tenemos segura en el mundo, es una especie de Peter Pan que aún tiene la juventud en sus manos pero se va yendo como agua cristalina y se pierde cada día un poquito más, mientras que no se ajusta a las nuevas relaciones con sus compañeros de vida, estos se realizan y ella va extraviando poco a poco lo que la mantiene con los pies en la tierra, incluyendo la forma de comunicarse, se desintegra y crea una situación incómoda la mayoría del tiempo, haciendo ver la poca conexión que tiene con ellos.


Al ser en blanco y negro es difícil perderte fuera de la trama y al contrario, te absorbe y las situaciones son cada vez más íntimas, como si el espectador
estuviera dentro y pudiera sentir lo que pasa alrededor, aunado a ello la banda sonora sabe poner en el momento adecuado el sonido que impacte en el instante idóneo. La crítica que más plausible me parece es la actuación de los personajes, con actores como Greta Gerwig, Mickey Sumner y Adam Driver entenderás o te mimetizaras con el paisaje y la vida de ciertos adultescentes y su forma de sobrellevar lo que cargan en su interior.


Angélica H.G.

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