
Durante la edición número 41 del encuentro fílmico tapatío, el director Hans Bryssinck presentó en la Sala 1 Guillermo del Toro su ópera prima, Celestino, que es el resultado de las experiencias y sensaciones que el cineasta belga ha vivido en nuestro país a lo largo de casi tres décadas.
Parte del crew de la cinta estuvo también presente, incluyendo a Rosa Hadit (directora de fotografía), Mara Ugalde (directora de arte), Patricia Ortiz (directora de casting), César Calderón (asistente de casting), Wannes Gevaert (line producer), Marimar Herrerías (asistente de dirección) y Manuel Guerrero García (asesor de guion). Igualmente asistieron las actrices Evangelina Martínez, Martha Claudia Moreno, Sandra Celedón y Kerygma Flores, quienes interpretan a una peculiar familia.

Entre aplausos y mucha emoción por ver finalmente en la gran pantalla el resultado de su esfuerzo, Hans Bryssinck agradeció el trabajo de su equipo obsequiando pequeñas estatuas de Manneken Piss, una figura emblemática de Bélgica, suya estatua también se encuentra en Tianguistengo, el pueblo Hidalguense donde se grabó la cinta. También dedicó unas palabras antes del inicio de la función que fue parte de la programación del Premio Mezcal, la sección oficial en competencia dedicada al cine mexicano en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara.
“Quiero agradecer a México y más específicamente a la gente de México por haberme dado la bienvenida hace tantos años atrás y por haber abierto las puertas de sus casas y por seguir haciéndolo, sin estos gestos pequeños y grandes de hospitalidad, Celestino hoy no estaría aquí. Quiero agradecer al festival por haber hecho lo mismo y quiero agradecer a mi familia en su sentido más amplio porque esta película se hizo en familia. Esta película se hizo en un espíritu de mucha hermandad y aquí estamos como familia”, expresó el realizador.
“Hacer esta película fue un viaje y de alguna manera creo que también esta película es un viaje, así que les invito a viajar con nosotros”, dijo el director a los asistentes.

Abordando temas como la espiritualidad, el nahualismo, la identidad sexual y la figura del intruso, Celestino sigue a Iván, un periodista extranjero que toma un año sabático en México y, después de encontrar la cartera del escritor Celestino Pérez, se siente cautivado y decide seguir su rastro hasta llegar a la enigmática casa del autor en Tianguistengo, lugar en el que Iván encontrará un lugar extraño que, a la vez, le resulta familiar, mientras intenta resolver sus dudas sobre Celestino y vive con las tres hermanas y la madre de este.
Actualmente, la producción mexicana está a la espera de participar en otros festivales cinematográficos y busca distribución para estrenar próximamente en cines.



