Texto: Asaz Melómano

Germán Bringas ha sido artífice de una gran variedad de proyectos a lo largo de su carrera musical, siempre fiel a una autenticidad que demuestra en cada concierto o álbum publicado, siendo multinstrumentista, toca el saxofón, trompeta, piano y otros instrumentos de su invención.

A título personal disfruto mas lo que hace en solitario, pienso que alguien con la capacidad de improvisar como él, puede exponer mejor sus ideas y sentimientos a diferencia de tocar con más personas, él tiene proyectos que parecieran un ente, uno de ellos Zero Point con Gabriel Lauber en la batería e Itzam Cano en el contrabajo. Escucharlos en vivo es algo que cualquier melómano debería hacer por lo menos una vez en su vida, suenan tan compactos, tan cohesionados que pareciera que no improvisan, ya que su coordinación es perfecta en la mayoría de las presentaciones.

Germán ha publicado muchos trabajos de distinta índole, principalmente en su propia disquera Jazzorca Records, es tan amplio su repertorio que una buena opción para adentrarse en su mundo es escuchar las cajas (de 7 discos cada una) llamadas Zona de Desfragmentación Volumen 1 y 2. En ellas se encuentran muchos de los proyectos y bandas que se han presentado en Jazzorca, café de su propiedad en donde cada sábado desde hace más de 25 años, es testigo de la evolución que ha tenido el free jazz y la música experimental de la ciudad de México, otro de sus proyectos más representativos es Germán Bringas y el Engrane Amarillo, álbum doble donde participan Fred Frith y Chris Cutler del legendario grupo inglés Henry Cow.

Para mi gusto su obra maestra es Improvisaciones en N.Y., donde toca el saxofón y el piano logrando momentos sublimes, a veces se piensa que solamente en otros países se pueden encontrar propuestas originales y creativas, sin embargo Germán es un ejemplo de un artista que ha luchado muchos años por mantenerse vigente, sin pretender complacer a nadie y sin atarse a alguna moda. Afortunadamente tenemos la dicha de poder admirar su obra prácticamente cada sábado en su café, durante los 26 años que tiene Jazzorca, Bringas ha sido coherente como pocos, a pesar de poder programar música de otros géneros, únicamente da lugar a propuestas originales, no importando si acuden muchas o pocas personas y en eso radica la belleza del lugar, sabes que cuando asistes verás cosas completamente distintas aunque hayas presenciado al mismo artista.

Como melómano es una fortuna el poder conocer su trabajo, escucharlo y platicar con una persona por demás interesante como lo es Germán, vale la pena darnos la oportunidad de escuchar cosas deferentes a las habituales y aún más si el acceso a ello es relativamente fácil.

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