David Marsh, Giulio Biccari, Suzie Lavelle.

“Nunca es demasiado tarde para ser lo que pudiste haber sido”.

La cultura de masas es sin duda una de las mejores postores para vender en el mercado, estamos a merced de muchas historias juveniles que en realidad pintan más de lo que deberían, inculcando la mente de cientos de personas sobre cientos de cosas, una de ellas y la más reconocida es el amor romántico que generalmente es burdo y superfluo, soñando con posibilidades que nunca serán remotas a nuestras circunstancias, esperando que la pantalla se expanda y así, poder encontrar nuestra pareja ideal, nuestra vida ideal, pero sencillamente las cosas no son así y la verdad, es mucho mejor. La vida perfecta es aquella que no lo será nunca.

Esta vez me aventurare a reseñar una serie, y realmente no es porque me toque fibras sensibles sino que en conjunto es una verdadera obra de arte, quizá si la alabo mucho pero en realidad las lecciones de vida que te muestra son como formar un rompecabezas de tu vida diaria y lo que sucede en la pantalla.

Rae es una adolescente, pesa más de 100 kg y esa es una de sus mayores limitantes en cuanto a autoestima, la trama se desarrolla cuando ella acaba de salir del centro psiquiátrico por un episodio de autolesión, trayendo consigo las visitas frecuentes a terapia psicológica y la relación consigo misma después de la casi muerte. Al ser una adolescente vive lo que cualquier persona de 16 años, hormonas y sus cambios, peleas frecuentes en casa, amistades reafirmándose y un sinfín de problemas de identidad que recaen en lo inteligentes que seamos para afrontarlos. Al ser una serie cuenta con más tiempo para adentrarse en la historia, suceden tantas cosas en un periodo en realidad corto, pero la cadencia es muy suave y los directores saben llevar la historia como en un buen baile. Para mi es importante recalcar una de las primeras escenas, nuestra protagonista se quita por así decirlo, su traje de “gorda” escapa de su propio cuerpo para así liberarse y ser la persona que siempre quiso, es en sí una reflexión de lo que ella no dice pero que anhela con todas sus fuerzas, es como una revelación de lo que sentimos la mayoría en algún momento, salirnos de nosotros mismos, pero las cosas nunca podrán ser así de sencillas. Rae es la viva demostración de que somos más que cuerpos, más que algo bonito, somos personas que brillamos tanto por lo que entregamos, por todo el potencial que día con día va creciendo. Somos unión entre personas,  todo lo que no vemos y en ocasiones ignoramos, somos personas que brillan y reflejan más de lo que se ve. La serie cuenta con una perfecta playlist para acompañar los sucesos y cortes de cámara que en algunos momentos pausan lo que está sucediendo y agregan dibujos que bien, podrían acompañar o hacernos reflexionar la situación.

A pesar de tener aproximadamente 20 años de su rodaje, toca temas muy certeros para la sociedad contemporánea, como el autodescubrimiento, el autoestima, la amistad, los miedos personales y un sinfín de trayectos que la vida nos hace querer arrancarnos la cabeza pero no, seguimos de pie y cada vez somos lo que el viento le hizo a Juárez.

Angélica H.G

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