Texto: Irving Torres Yllán

En 1996, el amo del cine de terror, Wes Craven, estrenaría una cinta que buscaba parodiar en lo que había caído el cine de género en los últimos años, “Scream”, la cual conquistaría a la crítica y a los aficionados al crear una cinta donde las reglas se establecían para confirmarlas y perturbarlas. Ahora, 26 años después, llega la quinta entrega de la saga, la cual retoma la base de la cinta original para crear una cinta que, acorde a lo dicho en la misma película, es una recuela, es decir, algo que combina el reboot con la secuela para realizar un producto que complazca a fans y atraiga nuevas audiencias.

Woodsboro es de nuevo presa del miedo cuando Ghostface comienza a cobrar víctimas, las cuales parecen estar ligadas a Billy Loomis y Sidney Prescott de alguna manera. Cuando Sam regresa para reencontrarse con su hermana Tara, sobreviviente de uno de los ataques, el conteo de cuerpos comienza a subir mientras las reglas del cine de terror, del slasher y el gore, de nuevo, son la clave para sobrevivir.

Dirigida por el dúo de Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett, “Scream” (si, igual que en la primera entrega, aunque sabemos es la 5) es un regreso a lo que hizo la gente se enamorara de la cinta, es una película donde se nota la mano de Kevin Williamson, creador de la historia original, como productor y donde el talento de los guionistas, James Vanderbilt y Guy Busick, demuestra su capacidad de atrapar la esencia del cine de género más comercial y subvertirlo para sus intereses.

Scream” no duda desde su primera secuencia en verte dardos envenenados contra todos aquellos que han hecho del cine de terror la nueva cúspide para el cine de arte, sin dejar de reconocer la valía de cintas como “The Babadook” o “Hereditary”, si aclara que en realidad el cine de terror es algo mucho más simple y que, mientras más simple, más disfrutable. 

En el camino muestra su desprecio a la toxicidad de los fans que no soportan que sus amadas cintas sean cambiadas o exploradas en formas que, según ellos, no es la correcta, lanzando una directa a los seguidores de “Star Wars”, sobre todo a la manera recibieron el episodio 8, aunque roza también a los que incendiaron las redes por el final de “Game of Thrones” y los zombiesnyders.

Gran parte del encanto de esta cinta es ver en pantalla a gran parte del elenco original, encabezados por Neve Campbell, Courteney Cox y David Arquette (quienes, dicho sea de paso, mantienen una de las escenas donde la metaficción sobrepasa al espectador), Heather Matarazzo, Marley Shelton y (oh sí) Skeet Ulrich. Los nuevos rostros están encabezados por Melissa Barrera y Jenna Ortega, Mikey Madison (quien hace un guiño excelente a su papel en “Once Upon a Time in Hollywood”), Jack Quaid, Mason Gooding y Jasmin Savoy Brown (¿es obligatorio que deba existir en toda cinta alguien que imite a Zendaya?).

Scream” es sin lugar a dudas una de las grandes cintas dentro de la saga, colocándose sólo debajo de la original y que cautivará al público al que va dirigida, incluidos los fans from hell, quienes también se quejarán de las burlas hace a la generación Z y su dependencia a las redes y a lo correcto.

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