Texto: Asaz Melómano

A principios de 1970 salió a la luz el álbum homónimo del Black Sabbath, banda a la que se le atribuye la creación del heavy metal, este disco fue oscuro en su temática y en el diseño del álbum, con una portada enigmática y una cruz invertida en el arte del disco, Sabbath comentó que buscaban que las personas reaccionaran ante toda esta siniestra parafernalia, que salvo algunas excepciones lo mantuvieron a lo largo de su discografía.

18 años mas tarde la banda Carcass haría su debut publicando su primer álbum, Reek of putrefaction, el cual fue censurado en algunos países debido a que mostraba un collage de fotografías extraídas de una morgue. Esta banda a diferencia de Black Sabbath fue más underground, ya que no gozaba de exposición mediática alguna en esos días, debido a la pesadez de su música grindcore, sus letras y lo explícito de sus portadas. Es con esta banda que muchos grupos a nivel mundial se vieron influenciados, con música radical y todo el entorno que el género conlleva. Una de ellas SEMEFO, un grupo multidisciplinario que nació a finales de los 80’s el cual practicaba una especie de grindcore, thrash y death metal, que posteriormente mutó de banda a colectivo, ya que la mayoría de sus integrantes estaban mas interesados en las artes plásticas y el arte contemporáneo, sin embargo no de una forma habitual, ya que ellos buscaban darle vida a la muerte, o mas bien al cadáver, pero de una forma tangible, por lo cual empezaron a planear sus presentaciones y varios performances que realizaron de forma casera, los cuales se encuentran documentados en vídeo y fotografía principalmente por su cabeza visible: Teresa Margolles.

Muy influenciados por Antonin Artaud y su teatro de la crueldad, así como por Georges Bataille (el cual es citado en varias ocasiones por la banda), llevaron al máximo la capacidad de tolerancia tanto del espectador, de las autoridades e incluso de los dueños de los lugares en los que permitían presentar este tipo de arte. 

Sus obras podían estar compuestas de cadáveres humanos, pedazos y entrañas de animales muertos, accesorios de personas asesinadas, fluidos extraídos de la morgue y un largo etcétera. Fue un grupo de alguna manera adelantado a su tiempo o mejor dicho de otro mundo, pocas personas podrían presenciar desnudos con flagelación incluida, interacción con los materiales anteriormente expuestos o con objetos como un ataúd en estado de putrefacción puesto en la entrada de una de sus exposiciones.

Uno de los objetivos del grupo era sensibilizarnos ante el cadáver de forma uniforme, ya que alguna muerte de forma violenta, ya sea en un accidente o asesinato, se aprecia de forma distinta en una ciudad como la nuestra a lugares como un pueblo e inclusive la periferia de la ciudad. 

Desafortunadamente el colectivo se desintegro a finales de los 90´s, sin embargo Teresa Margolles sigue realizando exposiciones alrededor del mundo con esta misma temática, la cual la ha hecho batallar con censuras, cancelaciones, controversias, etc. 

Musicalmente únicamente se editó un disco en Italia llamado Laervarium, un tema por demás interesante de lo cual se encuentran un puñado de vídeos en redes sociales, ya que existieron muy pocas presentaciones de los controvertidos performances que realizaban, la mayoría se hicieron de forma privada y fueron documentados en vídeo por Margolles.

El único documento es un libro llamado SEMEFO 1990-1999 (De la morgue al museo), el cual contiene una explicación de todas sus obras, distintas fotos bastante explicitas de sus creaciones y una serie de entrevistas y reportajes que se han hecho de ellos. 

Difícil pensar que esto se haya forjado en México (o en cualquier otro país), ya que resultó muy difícil el convencer (en ocasiones burlar) a las autoridades para trabajar con cadáveres, cuesta creer que esto se repita en un futuro reciente, lo único que le queda a los que están interesados en esos temas, es disfrutar el disco y sobre todo el libro.

“Allí donde huele a mierda, huele a ser…” Antonin Artaud

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