Texto: Laura González
Fotografías: Deftone
El cantante español conquistó la Arena Ciudad de México con un concierto inolvidable, donde los sentimientos, las colaboraciones y los nuevos temas se mezclaron en un viaje musical que hizo vibrar a miles de fans.
La Arena Ciudad de México se llenó de euforia, luces y emociones el pasado 24 de octubre, cuando Beret volvió a conquistar al público capitalino con un espectáculo que combinó lo mejor de su trayectoria, sorpresas inesperadas y estrenos que pusieron a todos a cantar.
Desde el primer acorde, el artista sevillano logró conectar con miles de voces que lo acompañaron en una velada cargada de sentimiento y complicidad.
La primera gran sorpresa llegó con Karen Méndez, quien subió al escenario para interpretar uno de los duetos más esperados de la noche, desatando la emoción colectiva.
La energía continuó con la aparición de Dulce María, provocando una ola de gritos y aplausos que hicieron vibrar el recinto. Más adelante, Beret regaló uno de los momentos más íntimos del concierto al interpretar por primera vez en México “Cómo vas a saber de amor”, una canción que arrancó suspiros y miradas cómplices entre el público.
Aunque Morat no pudo acompañarlo físicamente, la interpretación de “Por fa no te vayas” se convirtió en uno de los instantes más coreados de la noche, con miles de voces resonando en cada rincón del lugar.
El espectáculo también tuvo espacio para los estrenos. Beret presentó por primera vez “Hechizo”, acompañado de la creadora de contenido Domelipa, en un número que encendió la Arena con celulares en alto, aplausos y gritos que demostraron la fuerza de su comunidad mexicana.
Por supuesto, no faltaron los clásicos que lo catapultaron a la fama. “Vuelve”, “Cóseme”, “Ojalá” y “Me vas a ver”fueron coreadas de principio a fin, en un repaso nostálgico por su carrera.
El cierre fue simplemente épico. “Lo siento” marcó el adiós entre coros infinitos, luces encendidas y una energía que no decayó ni un segundo.
Para rematar la noche, un momento único conmovió a todos: una pareja se comprometió frente al público, con Beret como testigo y cómplice de una promesa de amor eterna.
Con un repertorio que combinó euforia, nostalgia y nuevos comienzos, Beret dejó claro que su vínculo con México está más vivo que nunca.
Una noche que se quedará en la piel, en la memoria y en la voz de todos los que la cantaron hasta el final.






