¿Tendrías un bebé sabiendo que podría nacer con cola de cerdo?
Pues eso podría pasarle a Aureliano, quien se enamora de quien cree que es su hermana, y pareciera que ella también siente algo por él. Pero antes de llegar a ese punto, este capítulo nos lleva al desenlace de una historia marcada por secretos, tragedias, pasiones y una profecía que ha acompañado a los Buendía durante generaciones.

El capítulo 8 cierra la segunda temporada y, como su título lo anticipa, es realmente un gran final. La serie llega al momento que todos estábamos esperando: el destino de Aureliano Babilonia y la revelación de la profecía que ha perseguido a la familia desde el inicio.
Inquietante, rigurosa y brutal, esta entrega destaca por unos escenarios que complementan perfectamente la atmósfera de la historia. La fotografía y la ambientación consiguen transmitir esa sensación de estar presenciando el final de un mundo que, aunque parecía condenado desde el principio, todavía tenía secretos por revelar. Y la banda sonora es un 10/10: aparece justo en los momentos indicados para elevar la tensión y darle todavía más fuerza a las escenas finales.

Y aunque, quienes leímos el libro de Gabriel García Márquez ya conocíamos el desenlace, la serie consigue que se sienta como una sorpresa. Ver cómo cobran vida en pantalla momentos tan importantes de Cien años de soledad hace que este cierre tenga un peso especial.
Este capítulo, al igual que toda la serie, es una adaptación de la obra de Gabriel García Márquez, por lo que es muy recomendable llegar hasta el final y, si todavía no has visto la serie, darle una oportunidad completa para descubrir la historia de los Buendía y conocer el destino de Aureliano Babilonia.

Netflix nos invitó a presenciar el cierre de esta épica historia; ustedes pueden ver la segunda temporada y el gran final de Cien años de soledad en Netflix, ya disponible.



