Texto: Havok
Fotografias: Havok
El fenómeno que comenzó en redes sociales con coreografías virales y openings de anime encontró su punto máximo fuera de la pantalla. Temas como el pegajoso “Bling-Bang-Bang-Born”, que inundó TikTok con miles de recreaciones, o el reciente “Otonoke” de Dan Da Dan, dejaron de ser solo tendencias digitales para convertirse en una experiencia en vivo que confirmó el alcance global del dúo japonés.
En su primera presentación en México, Creepy Nuts tomó el escenario del Pabellón Oeste del Palacio de los Deportes tras haber pasado por festivales internacionales como Coachella, y lo hizo con una seguridad que solo los actos consolidados pueden transmitir. El proyecto conformado por DJ Matsunaga y R-Shitei no tardó en conectar con el público desde los primeros minutos, impulsado por una mezcla de beats contundentes y una presencia escénica que no dio tregua.
R-Shitei, al frente, se encargó de sostener la intensidad durante todo el show, guiando a los asistentes a través de un recorrido cargado de ritmo y energía. El setlist incluyó temas como “Daten”, “Bling-Bang-Bang-Born”, “Otonoke” y “Mirage”, cada uno recibido con euforia por un público que no dejó de bailar y saltar, en una atmósfera donde el sonido se sentía incluso en el suelo.
Uno de los momentos más celebrados llegó cuando el vocalista lanzó un espontáneo “¡Viva México, cabrones!”, desatando la ovación inmediata y reforzando la conexión con los asistentes, quienes respondieron con la misma intensidad que se mantuvo a lo largo de la noche.
La presentación terminó por consolidarse como un espectáculo redondo, donde la cultura del anime, la música urbana japonesa y la comunidad fan convivieron en un mismo espacio. Familias, jóvenes, grupos de amigos e incluso asistentes caracterizados se dieron cita para compartir una experiencia que trascendió generaciones. Creepy Nuts no solo cumplió con las expectativas, sino que dejó claro que su impacto va mucho más allá de las tendencias virales.





