Bajo la tutela de Dirk Verbeuren, baterista de Megadeth, Hank pasa del piano clásico en Tainan al underground metalero de Los Ángeles, revelando su visión deathcore melódica antes de su álbum debut “Death Knows My Name” a principios de 2026.
Bajo la tutela de Dirk Verbeuren, baterista de Megadeth, el multiinstrumentista taiwanés Chia-Hung “Hank” Lin destaca su singular trayectoria musical con los nuevos sencillos de Avidious, “Out Of Time” y “Rivers Of Greed”, dos temas que muestran su rol como fundador, compositor principal y motor creativo de la banda. “Avidious es el lugar donde confluye todo lo que soy como músico: el joven que empezó con el piano clásico en Taiwán, el baterista obsesionado con el groove y el guitarrista que ama la melodía y la atmósfera”, explica Hank. “Esta banda es mi manera de convertir todos esos capítulos en una declaración honesta y contundente”. Combinando peso emocional, competencia técnica y pesadez moderna, las canciones anticipan el álbum completo “Death Knows My Name”, programado para principios de 2026. “Death Knows My Name” está producido, mezclado y masterizado por Adair Daufembach, con Hank grabando todos los instrumentos e Isaac Jones grabando todas las voces, además de solos invitados de Gabriel Franzese y Houston Davis en un par de pistas.
Hank comenzó su camino en la música a los cinco años estudiando piano clásico, antes de pasar a la batería a los dieciséis y a la guitarra a los diecisiete. Esa temprana base en armonía y ritmo ahora alimenta la versatilidad de su escritura, donde los arreglos intrincados se encuentran con un impacto directo y contundente. “Aunque se me conoce principalmente como baterista, sigo pensando primero como compositor”, dice. “Cuando escribo para Avidious, siempre escucho la imagen completa: la armonía, el ritmo, la historia detrás de las letras. Los blast beats, los grooves, los riffs, todo está ahí para servir a la emoción, no al revés”.
Al mudarse a Los Ángeles para cursar sus estudios en el Musicians Institute, Hank perfeccionó su arte bajo la tutela de Dirk Verbeuren, conocido mundialmente por su trabajo con Megadeth y su ex Soilwork. “Mudarme de Taiwán a Los Ángeles fue como empezar la vida con dificultad, pero me obligó a crecer más rápido como persona y como músico”, reflexiona Hank. Estudiar con Dirk Verbeuren me enseñó que la disciplina y la creatividad deben ir de la mano. Esa mentalidad está presente en Avidious: cada riff, cada patrón de batería, tiene que significar algo. Como baterista, es muy solicitado, y ha tocado con Avidious, Thrown Into Exile, Dead Marble, Against The Sun y Joshua Gomez. Recientemente, fue invitado a una gira con la banda de metal melódico Thrown Into Exile, teloneando a grandes bandas como Fear Factory y Cavalera – Chaos A.D., liderada por Max e Iggor Cavalera, fundadores de Sepultura.
En Avidious, Hank canaliza esa experiencia en una visión artística enfocada. La banda fusiona la intensidad del deathcore con la melodía del death metal melódico y el groove del metalcore, combinando riffs contundentes, una batería agresiva y estribillos memorables. Mientras Hank se encarga de la composición y la dirección musical, el vocalista Isaac Jones se encarga de las letras y los arreglos vocales, explorando temas que van desde la lucha personal y el conflicto interno hasta las tensiones sociales más amplias que afectan la vida cotidiana.
“Out Of Time” se adentra en el ciclo de arrepentimiento que sigue a los errores que todos cometemos. Con riffs modernos y agudos, y cambios dinámicos, la canción captura la inquietud de repetir decisiones pasadas y preguntarse “¿qué hubiera pasado si…?”. “Out Of Time trata sobre ese círculo vicioso en el que repasas cada error mentalmente y te olvidas de vivir con lo que está sucediendo ahora mismo”, dice Hank. “Quería que la canción transmitiera una sensación de ahogo en el arrepentimiento al principio, y luego, poco a poco, de liberación, aceptando que no puedes reescribir el pasado, pero sí puedes cambiar quién eres hoy”. A medida que la canción evoluciona, se inclina hacia la liberación y la aceptación, convirtiendo esa tensión en un mensaje sobre romper el círculo vicioso, dejar ir lo incambiable y centrarse en lo que aún se puede reconstruir en el presente.
“Rivers Of Greed” se enfoca en el exterior y canaliza una energía más urgente y confrontativa. Musicalmente, la canción combina ritmos firmes, armonías disonantes y clímax imponentes para subrayar su crítica lírica a los sistemas corruptos y a los líderes que permiten que el sufrimiento se profundice mientras una minoría privilegiada prospera sin control. “Con Rivers Of Greed convertimos toda esa frustración con los sistemas corruptos en algo que puedes gritar”, afirma Hank. “No se trata solo de ira por ira; es un llamado a la unidad, a dejar de sentirse impotente y a comprender que la unidad es la única manera de luchar contra quienes nos están ahogando en su codicia”. El resultado es a la vez un clamor catártico y un llamado a la unidad, animando a los oyentes a unirse contra las fuerzas que oprimen y dividen.
El concepto más amplio detrás del próximo álbum “Death Knows My Name” se basa en esos temas emocionales y sociales. “‘Death Knows My Name’ no se trata de ser oscuro solo para parecer pesado”, explica Hank. Se trata de confrontar todo lo que intentamos evitar: el miedo, la pérdida, la injusticia, y convertirlo en combustible. Si estas canciones ayudan a alguien a sentirse menos solo en sus propias batallas, entonces el disco cumplió su función. Con “Out Of Time” y “Rivers Of Greed”, Hank Lin y Avidious marcan el comienzo de un nuevo capítulo que une sus raíces clásicas, su formación académica y su experiencia en giras por el mundo real en una declaración artística cohesiva.





