758396239_10243980440384656_8396763395679932600_n

Ladrones lleva su “Flow Pesado” al Pabellón Oeste y prepara una nueva etapa con “Arriba la L”

Texto: Deftone

Fotografias: OCESA / Liliana Estrada

Ladrones no parece tener intención alguna de elegir un solo camino. Para la agrupación originaria de Guadalajara, Jalisco, mezclar metal, hip hop, rap, regional mexicano y otros sonidos urbanos no representa una estrategia para llamar la atención, sino la consecuencia natural de una generación que dejó de entender la música a partir de fronteras rígidas. Esa fue una de las ideas que atravesó la conferencia de prensa que la banda ofreció el viernes 24 de julio, donde sus integrantes hablaron de su evolución, del próximo lanzamiento de Arriba la L y del concierto que ofrecerán el 29 de agosto en el Pabellón Oeste del Palacio de los Deportes.

Para Ladrones, todo comenzó de una manera mucho más orgánica de lo que podría sugerir la contundencia de su propuesta. Zxmyr y José Macario comenzaron a trabajar juntos a partir del rap, pero la experimentación terminó llevando aquellas primeras ideas hacia terrenos más pesados. Las guitarras de nueve cuerdas, las bases urbanas y elementos propios de la música mexicana fueron encontrando su lugar hasta dar forma a lo que hoy llaman “Flow Pesado”. Desde 2021, esa combinación se ha convertido en la identidad de una banda que ha decidido no pedir permiso para mezclar aquello que, sobre el papel, parecía imposible de colocar en una misma canción.

Durante el encuentro con medios, Zxmyr explicó que nunca existió una presión por demostrar algo ni por buscar la aprobación de un determinado público. La música surgió desde la amistad y el gusto compartido entre sus integrantes y, posteriormente, encontró una respuesta que les permitió llevar el proyecto mucho más lejos. Esa libertad es importante para entender a Ladrones: no están tratando de convencer a los seguidores del metal de escuchar regional mexicano ni a los aficionados de los corridos de convertirse en metaleros; simplemente construyen canciones desde aquello que les interesa y dejan que el público decida dónde colocarlas.

La respuesta, de hecho, ha terminado por demostrar que las etiquetas pueden ser mucho menos importantes de lo que durante años se pensó. José Macario ha contado que en sus conciertos pueden encontrarse familias, jóvenes que llegan desde el hip hop, seguidores del metal extremo y personas que tradicionalmente no se identificaban con alguno de esos géneros. Esa convivencia se ha convertido en parte esencial del mensaje de Ladrones: diferentes generaciones y gustos pueden coincidir en un mismo espacio cuando la música logra hablarles desde un lugar común.

El momento actual de la banda también está marcado por un salto importante a nivel internacional. Después de presentarse en escenarios de México y Sudamérica, Ladrones ha comenzado a consolidar una ruta fuera del país que incluye Estados Unidos y Canadá. Su participación en la gira System of a Brown de Bloodywood los colocó frente a audiencias internacionales, mientras que próximamente compartirán escenarios con Polyphia en una gira de más de 20 fechas. Además, el grupo forma parte de la programación de The Deftones Day, una conexión particularmente significativa para una agrupación que ha convertido el metal alternativo y sus distintas ramificaciones en parte de su lenguaje.

Ese crecimiento internacional coincide con la llegada de Arriba la L, el tercer álbum de estudio de Ladrones, programado para estrenarse el 28 de agosto, apenas un día antes de su presentación en la Ciudad de México. El disco está compuesto por 15 canciones y representa, de acuerdo con los propios integrantes, una evolución respecto a Flow Pesado y Mexican Pesado. La intención no es abandonar lo que ya funciona, sino llevarlo a un terreno más maduro, con una identidad mucho más definida y una presencia mayor de los elementos provenientes de la música mexicana.

El proceso de creación también refleja esa nueva etapa. Para construir el álbum, la banda trabajó durante un intenso campamento creativo de 20 días en una cabaña donde instalaron dos estudios de grabación simultáneos. El resultado fue un material que conserva la contundencia que caracteriza a Ladrones, pero que busca mostrar una mayor evolución en composición, producción y ejecución. Arriba la L funciona así como una especie de fotografía de una banda que ya encontró su identidad y ahora quiere llevarla hasta sus últimas consecuencias.

El sencillo que da nombre al álbum ya había comenzado a mostrar esa dirección. “Arriba la L” funciona como una declaración de identidad y orgullo por las raíces de la agrupación, mientras que canciones como “Ay Ay Ay”, primer lanzamiento de Ladrones con Rise Records, dejaron claro que el proyecto atraviesa una etapa de expansión. La incorporación de este sello internacional, respaldado también por BMG, representa otro paso dentro de una estrategia que busca llevar el sonido del grupo a audiencias mucho más amplias sin sacrificar aquello que lo hace reconocible.

Pero si algo dejó claro la conferencia es que Ladrones no piensa convertir su crecimiento en una razón para suavizar su propuesta. Al contrario, el grupo parece entender que la mejor manera de avanzar es profundizar en aquello que lo hace diferente. En sus canciones pueden convivir riffs propios del metal moderno, rap, ritmos urbanos, instrumentos asociados al regional mexicano y una estética que no teme cruzar territorios. Esa mezcla incluso los ha llevado a considerar reinterpretaciones de canciones alejadas de su universo tradicional, como “Monsoon” de Tokio Hotel, además de temas de Killswitch Engage y Deftones.

La presentación del 29 de agosto será, por ello, una fecha particularmente importante. No solamente será el primer gran concierto de Ladrones en solitario en el Pabellón Oeste, sino también el punto de encuentro entre el cierre de una etapa y el inicio de otra. El público llegará con un catálogo que ya conoce, pero recibirá un disco nuevo apenas un día antes, lo que convierte al concierto en una especie de presentación oficial de Arriba la L. La agrupación ha adelantado un espectáculo en formato completo, pensado para que la audiencia cante, salte y convierta el recinto en un espacio de celebración y, por supuesto, de slam.

La noche contará además con Sahir Montoya y Monde como invitados especiales, dos proyectos que acompañarán a Ladrones en una fecha que busca representar el crecimiento de una banda que ya no está solamente intentando abrirse camino dentro de México. El concierto llega después de su paso por escenarios como el Lunario y de una serie de presentaciones que han servido para ampliar su comunidad de seguidores, y ahora la apuesta es demostrar que el “Flow Pesado” puede sostener un escenario de mayores dimensiones.

Quizá la mayor virtud de Ladrones sea que su propuesta no necesita una explicación demasiado complicada. Basta escuchar cómo una guitarra pesada se encuentra con una rima, cómo una docerola o un tololoche pueden convivir con una base de metal y cómo los códigos del regional mexicano aparecen dentro de una canción que también puede tener ADN de hip hop. Lo interesante no es solamente la mezcla, sino la naturalidad con la que la banda la ejecuta.

En una industria que durante décadas clasificó a los artistas por géneros y públicos, Ladrones representa justamente lo contrario. Su música parece hecha para una época en la que un mismo oyente puede pasar de los corridos al metal, del rap al rock y del reggaetón a cualquier otra propuesta sin sentir que tiene que justificar sus gustos. Por eso el “Flow Pesado” termina siendo más que una etiqueta: es la manera que encontró la banda para nombrar una identidad musical que no quiere permanecer quieta.

El 29 de agosto, el Pabellón Oeste del Palacio de los Deportes será el escenario donde Ladrones pondrá a prueba todo lo construido hasta ahora. Será una noche para presentar Arriba la L, pero también para comprobar hasta dónde puede llegar una propuesta nacida en Guadalajara que decidió convertir las diferencias entre géneros en su principal punto de encuentro. Y mientras el grupo continúa preparando sus próximas fechas internacionales junto a Polyphia y su participación en The Deftones Day, la pregunta ya no parece ser si Ladrones puede cruzar fronteras, sino cuántas más está dispuesto a derribar.

Comments are closed.