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Las + Perronas: Una Noche Para la Historia con Banda Machos y Banda El Recodo en la Arena CDMX

Texto: Deftone

Fotografías: Caren Guzmán

La Arena Ciudad de México se convirtió en el epicentro de la fiesta más grande que el regional mexicano ha visto en la capital en lo que va del año. Con sombreros al aire, botas bien puestas y un público que desde temprano abarrotó el recinto, el concierto “Las + Perronas” reunió a dos auténticos pilares del género: Banda Machos y Banda El Recodo. La cita prometía una noche de música, baile y nostalgia, y terminó siendo un viaje sonoro que dejó a todos sin aliento.

Desde que se apagaron las luces, la energía fue de otro nivel. El rugido del público apenas dio tiempo a que la primera banda tomara el escenario, y así, sin preámbulos, Banda Machos arrancó la velada con la fuerza de una agrupación que sabe perfectamente cómo encender a la multitud. Los primeros acordes de “Serían las 2” fueron la señal de que la fiesta había comenzado, y lo que vino después fue un desfile de clásicos que marcaron a toda una generación. “La negra Tete”, “Le dieron pa’ sus tunas”, “Mi luna, mi estrella”, “Leña de pirul” y “Al gato y al ratón” sonaron con esa mezcla de tecnobanda y picardía que ha hecho de los Machos un nombre obligado en cualquier pista de baile.

Agustín Mariscal, con una sonrisa de oreja a oreja, tomó el micrófono para agradecer al público y recordar que la agrupación lleva más de tres décadas defendiendo el título de “La Reina de las Bandas”. Su voz, cargada de emoción, encontró eco en un público que no solo cantaba, sino que parecía revivir cada uno de esos temas como si fueran estrenos.

Pasadas las 23:00 horas, la transición hacia el turno de Banda El Recodo fue tan teatral como inesperada. En las pantallas gigantes apareció una referencia visual a El juego del calamar, un guiño que desató risas y aplausos, y que sirvió de antesala para la entrada triunfal de los 17 músicos que integran la llamada “Madre de Todas las Bandas”. Bajo la dirección de Poncho Lizárraga, la agrupación sinaloense desplegó una producción impecable que combinó luces, videos y un sonido poderoso que retumbó en cada rincón del recinto.

Lo que siguió fue un recorrido magistral por ocho décadas de historia musical. El Recodo abrió su set con “No me sé rajar” y de ahí en adelante todo fue un festín de éxitos: “Mi vicio más grande”, “Camarón pelado”, “Cada vez te extraño más”, “Entiérrenme con la banda”, “El muchacho alegre”, “Y llegaste tú”, “La quebradora”, “Deja”, “Lo mejor de mi vida”, “Mi gusto es” y “Una pura y dos con sal”. Cada canción era recibida con un coro colectivo que demostraba por qué estos temas forman parte del ADN del regional mexicano.

Ricardo Yocupicio, uno de los vocalistas, aprovechó para decir que arrancar la segunda etapa de la gira en la Ciudad de México era “una bendición” y que el calor del público les había dado combustible para entregarse de principio a fin. Y vaya que lo hicieron. El cierre, como dicta la tradición, llegó con “El sinaloense”, interpretada con la fuerza de un himno que, más que cerrar, dejó la sensación de que la fiesta podría seguir toda la madrugada.

La Arena CDMX fue testigo de algo más que un concierto: fue un homenaje vivo a la música de banda, un puente entre generaciones donde padres, hijos y hasta abuelos compartieron la pista imaginaria que se dibujó en medio del recinto. “Las + Perronas” no solo cumplió con las expectativas, las superó con creces, recordándonos que la fuerza de este género no se mide solo en ventas o giras, sino en su capacidad de hacer que miles de personas canten, rían y bailen como si no hubiera un mañana.

La ciudad se vistió de fiesta sinaloense y jalisquillo, uniendo dos estilos que, aunque distintos, se encontraron en un mismo punto: el amor por la música que suena fuerte, se canta a todo pulmón y se baila hasta el cansancio. Y para quienes estuvieron ahí, no hay duda: las verdaderas “Perronas” no solo fueron las bandas, sino cada uno de los que se entregaron de principio a fin a una velada que ya es parte de la historia musical de la capital.

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