El velo de la oscuridad se cierne sobre México con el inminente cierre de la gira de Cradle of Filth, y antes de que el aquelarre inglés clausure su paso por la Carpa Velódromo, un heraldo nacional se levanta en la penumbra: BetrayMe. La agrupación tapatía ha sido invocada para acompañar las dos últimas noches de esta travesía: el 27 de septiembre en el Teatro Quimera de Metepec y el 28 de septiembre en la Ciudad de México, donde también se sumará Muluc Pax para forjar un clímax que promete quedar tatuado en la memoria de los fieles.
La elección de BetrayMe no responde al azar. El trío ya compartió escenario con Cradle of Filth en León, Querétaro y Guadalajara, bajo la encomienda de Grains of Sand Booking, y en esas presentaciones no solo dejó en claro su poderío en directo, sino que además cruzó caminos con Dani Filth entre bambalinas, un gesto que parece sellar su destino como custodios del desenlace de esta gira. En cada uno de esos encuentros, la banda supo conjurar un eco propio, oscuro y abrasivo, que ahora tendrá su punto máximo en el cierre de septiembre.
Este 2025, BetrayMe ha trazado su camino con “Unnamed”, un sencillo editado por Lethal Scissor Records, cuya mezcla y masterización estuvo a cargo de Mike Low, mientras que la imaginería visual corrió por las manos de Néstor Ávalos, artista que ha sabido captar esa estética sombría y ceremonial que encarna el espíritu de la banda. Este lanzamiento no solo ha fortalecido su presencia en la escena, también se ha convertido en un estandarte con el cual enfrentarán a un público expectante, dispuesto a sumergirse en su propuesta antes de la tormenta británica.
Pero BetrayMe no es únicamente un acto de apertura: su presencia significa la reivindicación de un metal mexicano que se alza con fuerza ante un escenario cargado de historia. Son el eco local que prepara a los fieles para el rito mayor, la antesala en la que lo visceral y lo oscuro brotan con la misma intensidad con la que Cradle of Filth convoca sus clásicos inmortales.
Así, cuando los últimos acordes de BetrayMe se fundan con los gritos y sombras que Dani Filth y compañía desatarán en el escenario, México habrá sido testigo de algo más que un concierto: una comunión ritual entre lo local y lo universal, entre la furia emergente de nuestro suelo y la oscuridad perpetua de los británicos. Un aquelarre compartido, donde lo nuestro y lo suyo se abrazan en el abismo para dar cierre a una de las giras más intensas que han tocado estas tierras.



